RECUERDOS DE MI NIÑEZ Y ADOLESCENCIA  PARA QUE LEAN MIS JÓVENES ALUMNOS

En esta nota voy a referirme en mis primeros doce años de trayectoria ajedrecística, entre los 8 y 20 años de edad.

 

Aprendí a jugar a los ocho años de edad con mi amigo de la infancia Andrés Fligler, quien tenia afición por este juego, recuerdo que me ganaba en un principio, mientras yo lo hacía en otros juegos de mesa, tiempo después cuando mis progresos fueron notorios ya no me quería jugar más.

A los once años, logré clasificarme como el campeón de mi colegio primario, la escuela N° 10 DE. 9  “Manuel Lainez”. Por entonces inventaba jugadas preparadas en casa, con el fin de atrapar a mis rivales en la apertura, sacando la Dama al comienzo.

 A fines de ese año, comencé a jugar en las vacaciones de verano, en la plaza de las Barrancas de Belgrano alrededor de un gigantesco ombú donde hay unas 20 mesas de tableros de ajedrez y el común de la gente que concurría eran adultos y yo era el único niño que jugaba con ellos.

Mientras esto ocurría, mi madre me compraba gran cantidad de libros de ajedrez, que yo leía con gran entusiasmo. Ella siempre recuerda que cuando me iba a buscar, en el momento que comenzaba a oscurecer, tenía que buscarme en la mesa en donde había mayor cantidad de gente observando. Algunas de las personas con las que jugaba por entonces, hoy día las sigo viendo y recuerdo con mucho cariño el apodo que me pusieron "el mini mosca” porque era pequeño y delgado.

Por esa misma época comencé a participar los días domingos, en partidas simultáneas, que realizaban maestros internacionales por la diversas plazas de la Capital Federal. Fue muy importante para mi motivación, haberle ganado a mis once años al Maestro Internacional Bernardo Wexler, en el parque Rivadavia, donde fui el único ganador sobre sesenta concursantes. Esa fue mi primera aparición en un diario, en el que comentaban ese episodio. En otras simultáneas efectuadas cuando ya contaba con doce años, empaté con el M.I. Raimundo García, quien al haber notado mis buenas condiciones, recomendó a mi madre, que me asociara al Club Argentino de Ajedrez.

 A los doce años participé de un Gran Abierto Infantil, que se realizó en el teatro San Martín, donde me enfrenté a los más destacados infantiles, que ya venían participando en los juegos Evita y se conocían entre ellos, yo aparecía como un “desconocido”; recuerdo haber ganado todas las partidas de ese torneo, y en mi memoria aparecen algunos apellidos de mis rivales más destacados como Soñez, Kumell, y Buscaglia.

 Mi llegada al Club Argentino de Ajedrez, fue con mis doce años recién cumplidos, en un momento de furor del ajedrez, que podemos llamar: “La Fischermanía”, por la gran popularidad que alcanzó nuestro juego-ciencia. Se realizaban torneos de 4ta categoría con 100 jugadores, cosa que nunca volvió a ocurrir. Me costó tres torneos de 4ta para ascender a 3ra categoría, tras lo cual logré el ascenso corrido de las otras tres categorías, alcanzando la primera categoría el día anterior de mi cumpleaños numero catorce.

Ya por entonces, mi pasión por el ajedrez, era tan grande que algunas noches me quedaba sin dormir reproduciendo partidas encerrado en el baño, para no despertar a mi familia. Sin embargo, alguna vez mi padre se despertó y me tuve que aguantar algún duro reto.

Recuerdo que concurría todos los sábados al club a jugar partidas rápidas con los chicos de mi edad, entre los cuales se encontraba el ahora famoso Ricky Sarkany.

   A partir de los catorce años, comencé a disputar los torneos de Cadetes hasta los 16 años y Juveniles hasta los 18 años, campeonatos que me vieron vencedor en varias oportunidades y los campeonatos argentinos de esas categorías siempre curiosamente quede en 2° lugar

  A pesar de ya destacarme en la práctica del ajedrez competitivo, representaba a mi colegio secundario el San Román de Belgrano, en los torneos por equipos en el primer tablero. El Rector, el señor Baena era un fuerte aficionado y tenía arduas partidas contra mí.

 Entre mis catorce y dieciocho años, participaba asiduamente del Gran Prix del Banco Ciudad de Buenos en donde había mas de 300 jugadores, en donde ya jugaba de igual a igual con los consagrados maestros, incluso quedé en primer lugar en dos de esos torneos y siempre alcancé el primer puesto en mi categoría Cadete o Juvenil en las tablas generales.

 A los dieciséis años, quedé en el segundo puesto en el Argentino cadete, con Marcelo Tempone  con  quien tenía un duelo aparte en donde las primeras diez partidas que jugamos, yo me había impuesto en dos de ellas y empatamos en las ocho restantes.

 Tempone por haber sido campeón, participó en el campeonato mundial para menores de dieciséis años en Francia, quedando campeón por delante de los hoy afamados GM como Nigel, Short, el ruso Elvesht entre otros.

Mientras se disputaba este campeonato mundial, estaban en Argentina muchos de los mejores jugadores del mundo que venían a participar de un Gran Torneo Internacional.

El campeón yugoslavo, Lubomir  Lubojevic, ofreció unas simultáneas en el Club Argentino y lo vencí en solo 18 jugadas con las piezas negras.

A los dieciocho años, fui campeón de América Juvenil, en San Pedro de Jujuy logrando así el título de Maestro Internacional, enfrentando a los campeones de esa categoría de otros países de América y clasificándome al Campeonato Mundial Juvenil.

 A los diecinueve años jugué este Campeonato Mundial, en Copenhague en donde participaron grandes jugadores como Short, Sokolov, Milos, Morovic, Tempone, Hjarttason, en donde me clasifiqué 16° sobre 64 jugadores.